Conoce el pasado de la Ciudad Autónoma
Los primeros asentamientos en la zona datan de la antigüedad. Fue conocida como Rusadir en época fenicia y púnica, convirtiéndose posteriormente en una importante ciudad romana y bizantina. Su situación geográfica la hizo siempre un punto estratégico en el Mediterráneo.
Tras pasar por distintas dominaciones, la ciudad quedó bajo control musulmán durante siglos, formando parte de diferentes dinastías y reinos de la península y el norte de África.
El 17 de septiembre de 1497, Melilla fue conquistada por los Reyes Católicos. Comenzó entonces una nueva etapa como plaza fuerte española. Se construyeron las impresionantes Murallas Reales y el sistema defensivo que la protegería durante los siglos siguientes, resistiendo importantes sitios y batallas.
Durante el siglo XIX, Melilla creció mucho fuera de las murallas. Se fundó el Ensanche moderno y se desarrolló la ciudad tal como la conocemos hoy. Se convierte en capital administrativa y militar de la zona.
En 1995, Melilla obtuvo el estatus de Ciudad Autónoma, teniendo sus propias instituciones de gobierno. Hoy en día es una ciudad moderna, viva y multicultural, puente de unión entre Europa y África.